Preacher

Exchange

33 DOMINGO

Please support the mission of
the Dominican Friars.

Homilías Dominicales Archivo

Impresora amigable

HOME
FIRST IMPRESSIONS
1st Impressions CD's
Stories Seldom Heard
Faith Book
Volume II
Come and See!
Homilías Dominicales
Palabras para Domingo
Catholic Women Preach
Breath Of Ecology
Homilias Breves
Daily Reflections
Daily Homilette
Daily Preaching
Daily Bread
Face to Face
Announcements
Book Reviews
Justice Preaching
Dominican Preaching
Preaching Essay
Quotable
Archives
The Author
Resources
Donations

Homilías Dominicales

Queridos lectores,

 

Estamos en los medios de noviembre.  Es tiempo para reflexionar sobre la terminación de las cosas.  Las lecturas de la misa nos ayudarán.  Presentan a Jesús prediciendo el fin del mundo cuando regresará en la gloria.  También este mes destaca las oraciones por los muertos.  Estos temas valen una homilía pensativa y esperanzadora.  Lo que tengo aquí es sólo un modelo para su reflexión.  Si quieren usarla, sería bueno que la modifiquen para sus propios sitios.  Por supuesto, es mejor que compongan sus propias homilías con ejemplos de sus ambientes.

 

Que Dios les bendiga en sus esfuerzos para comprender y proclamar Su palabra. 

 

Padre Carmelo, O.P.

 


 

TRIGÉSIMO TERCER DOMINGO ORDINARIO, 17 de noviembre de 2019

 

(Malaquías 3:19-20; II Tesalonicenses 3:7-12; Lucas 21:5-19)

 

Los parisinos lamentan el incendio en la catedral de Notre Dame este abril pasado.  Las llamas hicieron daño masivo a diferentes partes de la estructura.  Sin embargo, su lamento fue pequeño comparado con la congoja de los judíos con la destrucción del templo.  En el medio del primer siglo el ejército romano vino en toda fuerza para sofocar una rebelión judía.  En el proceso desmontó el gran templo del rey Herodes.  Hasta el día hoy los judíos han tenido luto por la pérdida.  Era el único lugar en que podían ofrecer sacrificios para pedir a Dios perdón y agradecerle la bondad.  En el evangelio hoy Jesús advierte a la gente de la destrucción que iba a venir.  Además instruye a sus discípulos cómo prepararse para el fin del mundo.

 

Podemos pensar en el templo como las cosas que dan valor a nuestras vidas.  Para nosotros el templo es como nuestra familia, nuestra ocupación o nuestra salud.  Sin alguna de estas cosas nos sentiríamos empobrecidos, tal vez perdidos.  Es posible que no quisiéramos seguir viviendo.  Cuando muere una pareja después de cincuenta años de matrimonio, el otro a menudo se siente desolado.  No ve cómo va a seguir adelante en la vida.  Los dos eran uno, tan cercanos como gemelos juntados en la cadera.  Ya queda la mitad como si fuera teniendo una hemorragia.

 

¿Qué podemos hacer para mantener la cordura en tale circunstancias?  Jesús responde a este interrogante en la lectura.  Asegura a sus discípulos que van a experimentar pruebas.  Tiene en mente las persecuciones, pero se puede aplicar sus palabras a la muerte de un ser querido.  Dice que hemos de “dar testimonio de (él)”.  No hay ninguna verdad de Jesús que vale nuestro testimonio más que lo siguiente: Jesús murió y se resucitó por amor de los seres humanos.  Por eso, damos testimonio de Jesús por seguir amando a pesar de las contrariedades de la vida. 

 

La experiencia amarga de la muerte puede causar nuestro corazón a secarse.  Entonces no queremos amar más. No queremos molestarnos para ayudar a una persona en necesidad.  Ni queremos perdonar al familiar que nos ha ofendido.  Sólo queremos proteger lo que tenemos para que no perdamos nada más.  Pero hacer obras del amor por los demás nos ayuda en modos más allá que mantener la cordura.  Nos mueve más cerca de la persona que hemos perdido.  Pues Jesús ha prometido la misma gloria que tiene a aquellos que lo siguen. 

 

En la primera lectura el profeta Malaquías habla del “día del Señor”.  No está pensando en el día domingo sino en el final de los tiempos.  Diferente de otros profetas Malaquías no lo ve como un día de terror para todos.  Según él sólo los malvados tienen que preocuparse.  Aquellos que aman en acuerdo con la voluntad de Dios pueden anticipar el día con gozo.  Ellos serán recompensados por sus obras del amor.

 

Por supuesto el amor tiene que ser más que gestos vacuos.  San Pablo en la segunda lectura regaña a los ociosos que se aprovechan de los demás.  Dice que todos tienen que trabajar para el bien común.  Meramente porque el mundo puede terminar mañana no debe ser pretexto para desistir practicar el amor diariamente.  Al contrario, porque puede terminar pronto tenemos que aplicarnos a la tarea del amor ahora.  Queremos crear una sociedad que se acogerá a Jesús cuando regrese.

 

En los partes norteños de la tierra se siente la muerte.  Las hojas están cayendo de los árboles.  El aire frío es a menudo mojado de modo que nos dé un escalofrío.  El año está casi para terminar.  Sí estos signos nos recuerdan de la muerte que va a llevarse a todos.  Pero la muerte no marca la desolación para aquellos que creen en Jesucristo como Señor.  Siguiéndolo por obras del amor vamos a resucitarnos en la gloria.

 

"Carmen Mele, OP"  <cmeleop@yahoo.com>


 

Para la información sobre cómo a darse de baja, suscriba y termine la

información sobre nuestros servicios vaya a http://www.preacherexchange.com

 

Semana 1 "Sr Kathleen Maire  OSF"  <KathleenEMaire@gmail.com>

Semana 2 "Ángel F. Méndez Montoya, OP" <mendezaf@hotmail.com>

Semana 3 "Carmen Mele, OP"  <cmeleop@yahoo.com>

Semana 4  "Charlie Johnson OP" <cjohnson@opsouth.org>

Semana 5  "Fr. Jorge Rativa OP" <jrativa@opsouth.org>


Homilías Dominicales mailing list:

List Management: "Fr. John Boll, OP" <preacherexchange@att.net>

 


Homilías Dominicales Archivo


ADVIENTO 2 ADVIENTO 1 CRISTO REY 33 DOMINGO 32 DOMINGO 31 DOMINGO


HOME Contact Us Site Map St. Dominic

© Copyright 2005 - 2019 - Dominican Friars