Preacher

Exchange

32 DOMINGO

Please support the mission of
the Dominican Friars.

Palabras para Domingo Archivo

HOME
FIRST IMPRESSIONS
1st Impressions CD's
Stories Seldom Heard
Faith Book
Volume II
Come and See!
Homilías Dominicales
Palabras para Domingo
Catholic Women Preach
Breath Of Ecology
Homilias Breves
Daily Reflections
Daily Homilette
Daily Preaching
Daily Bread
Face to Face
Announcements
Book Reviews
Justice Preaching
Dominican Preaching
Preaching Essay
Quotable
Archives
The Author
Resources
Donations

XXXII Domingo Ordinario

XXXII Domingo Ordinario

Macabeos 7: 1-2, 9-14

2 Tesalonicenses 2: 16-3:5

Lucas 20: 27-38


 

¡Queremos vivir!  Parece que nosotros pasamos la vida luchando para prolongar la vida, y especialmente para prolongar la juventud.  Las farmacias tienen un montón de remedios que prometen un cuerpo con “músculos de hierro”, una piel de bebe, y una memoria de joven.  Hay vitaminas, remedios naturales y polvos en botequines que nos aseguran que hemos encontrado “la fuente de juventud”.  Y hace tiempo apareció una inyección milagrosa que se llama botox.  Tenemos un apetito enorme para la juventud.  

 

Pensamos también al final de la vida.  Parece que el ser humano encuentra difícil dejar esta vida para pasar a la vida eterna.  Queremos estar aquí, entre familia, en el ambiente que conocemos.  Muchas veces es solamente al final de la vida que apreciamos lo que tenemos.  Con ojos nuevos vemos a la familia, la casa, la belleza de cada día y el gran milagro de la vida. 

 

Durante toda la historia el ser humano se ha preguntado lo que pasa después de la muerte.  Queremos saber si la muerte es el final de todo, o si que vida después de la muerte, ¿como será?  Las costumbres que tenemos cuando una persona muere nos indican que desde la antigüedad, la gente creyó que había una vida después de la muerte.  Algunas culturas han sepultado al difunto con objetos que iba a necesitar por el viaje o en la vida futura.  Otras han ofrecido el cuerpo a la tierra o a la mar, de donde venía.   Otras culturas han quemado el cuerpo, creyendo que el humo llevaría el espíritu al cielo.  Es una gran consolación saber que el ser querido seguiría vivo en otra parte. 

 

Las lecturas hoy nos hablan de la fe en una vida futura.  En la primera lectura, los tres hermanos que hablan proclaman su fe en una la resurrección de los muertos.  Escuchen sus palabras, “…el rey del universo nos resucitará a una vida eterna…” y “Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se tiene la firme esperance de que Dios nos resucitará.”  Los judíos no entendieron como sería la vida resucitada, pero tuvieron confianza en Dios, un Dios de Vida.

 

En el Evangelio, encontramos el mismo tema de la resurrección.   Los saduceos pertenecían a la clase alta de la sociedad, pero no creían en una vida futura o en la resurrección.  Ellos pusieron a Jesús un caso absurdo para burlarse de El y de su enseñanza.  Jesús no se dejó caer en la trampa.  Dice no más que nuestro destino es la vida, no la muerte.  Dice que nuestro destino es el de hijos, llamados a vivir de la misma vida de Dios, y para siempre.  Dice que nuestra fe se basa en la promesa de Dios, no en un entendimiento humano. 

 

En esta estación de otoño, vemos el cambio de los arboles, los colores brillantes de las hojas antes de que se tumben.  Celebramos las fiestas de Todos los Santos y todos los Difuntos.  Pensamos en la muerte.  Ofrecemos compasión a los que sufren la muerte de un ser querido, y recordamos a nuestros familiares fallecidos.  Pero más que todo, renovamos nuestra fe en la resurrección.   Reconocemos que esposos separados por la muerte se encontrarán en la eternidad.  Gozamos que padres e hijos separados por la muerte tendrán la alegría de reunirse en el cielo.  Proclamamos nuestra fe que Dios triunfará sobre cualquier fuerza de violencia y de muerte.  Y vivimos con la confianza que la muerte no es el final de todo.

 


Sr. Kathleen Maire -  kathleenemaire@gmail.com



Palabras para Domingo Archivo
33 DOMINGO 32 DOMINGO 31 DOMINGO 29 DOMINGO 28 DOMINGO 27 DOMINGO


HOME Contact Us Site Map St. Dominic

© Copyright 2005 - 2019 - Dominican Friars